Un proyecto de familia para el futuro

Crioconservacion La técnica de la criopreservación permite congelar preembriones y embriones obtenidos en ciclos de reproducción asistida para poder ser utilizados en futuros intentos.

Criopreservación embrionaria

En ocasiones, a lo largo de un tratamiento de reproducción asistida, tras realizar la transferencia de un embrión al útero de la paciente, pueden sobrar embriones que no se emplean en ese ciclo o que, simplemente, se quieren utilizar en un futuro.  ¿Qué hay que hacer para conservarlos?

En estos casos, se emplea el procedimiento de la criopreservación, que consiste en conservar y almacenar congelados estos embriones en tanques que contienen nitrógeno líquido a -196ºC. Estos contenedores de almacenaje, especialmente diseñados para la preservación de diferentes muestras biológicas, se encuentran en una sala criogénica.

A la hora de hablar del procedimiento a seguir, en primer lugar, los pacientes y donantes cuyos embriones puedan ser congelados son sometidos a estudios sistemáticos de enfermedades infecciosas transmisibles (VIH, hepatitis B y C, sífilis, etc.).

Los embriones deben ser congelados en pajuelas o viales herméticamente cerrados con el fin de evitar posibles contaminaciones cruzadas en el interior de los criobancos.

Es aconsejable realizar una labor de limpieza y revisión anual de los tanques al igual que es conveniente disponer de diversos bancos destinados para semen, embriones, muestras de cuarentena  y otro para aquellas muestras infectadas.

El plazo de tiempo que los embriones pueden permanecer congelados antes de ser transferidos, con éxito, al útero tiene relación con la “vida fértil de la mujer”, según indica la citada ley 14/2006, del 26 de mayo, de las técnicas de reproducción asistida.

Si hablamos de la tasa de supervivencia a la descongelación de embriones, un estudio de la Federación Francesa de Embriólogos Clínicos, la situó en el 55%. En cuanto a la tasa global de embarazo en un programa de Fecundación in vitro (FIV), ésta puede verse incrementada entre un 1 y 10%.

Criopreservación de preembriones

El protocolo de congelación embrionaria en estadio de zigoto se basa en el formulado por Lasalle y Testart(15,16), el cual consiste en el método de congelación lenta –también llamado método convencional-, que emplea PROH (2-propanodiol) y sacarosa como agentes crioprotectores.

Los resultados en cuanto a la supervivencia en la descongelación de los zigotos pueden variar entre el 60 y 80%, mientras que las tasas de embarazo, entre un 15-30%, según señalan distintos trabajos publicados.

Además del método de congelación lenta, los centros de reproducción asistida disponen del método rápido, que incluye la vitrificación y la congelación ultrarrápida, aunque en España el más usado es el procedimiento de congelación lenta.

En el caso de la vitrificación, esta técnica utiliza una solución altamente viscosa que, al enfriarse, incrementa su viscosidad hasta alcanzar la consistencia de un vidrio. Sin embargo, la congelación ultrarrápida se caracteriza por el uso de bajas concentraciones de crioprotectores y por sumergir los tanques de almacenaje directamente en nitrógeno líquido, partiendo de 0ºC en una primera fase en la que se “vaporizan” con nitrógeno líquido antes de la inmersión.

El continuo reto de la criopreservación consiste en seguir perfeccionando esta técnica con el fin de mejorar las tasas de supervivencia y viabilidad tras la descongelación.

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