El DGP detecta anomalías cromosómicas o genéticas transmisibles a la descendencia

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El DGP detecta anomalías cromosómicas o genéticas transmisibles a la descendencia
El método de diagnóstico prenatal DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional) permite detectar alteraciones cromosómicas o génicas en embriones que deben obtenerse a partir de Fecundación en Vitro (FIV).
Contemplado en la legislación española vigente, el DGP está indicado, por una parte, para aquellas parejas o pacientes portadores o afectados por enfermedades de origen genético o cromosómico que puedan ser transmitidas a la descendencia.
Además, el DGP puede ser la solución para parejas que ya hayan sufrido abortos de repetición, mujeres de edad avanzada, pacientes en las que repetidamente se producen embriones con mala morfología y parejas en tratamientos de reproducción que, tras varios intentos de FIV, no han conseguido un embarazo.
Procedimiento a seguir
Siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), la puesta en marcha de un “programa de DGP requiere la implicación de un centro de reproducción asistida, una unidad de asesoramiento genético, un laboratorio de FIV y un laboratorio de diagnóstico genético”.
Antes de llevar a cabo un DGP, la SEF indica que es necesario realizar una evaluación de la historia reproductiva de la pareja o paciente, a quiénes se les aconseja  que “durante este ciclo usen un método contraceptivo para evitar una gestación espontánea”, es decir, un embarazo natural.
Según la citada organización,  para alcanzar el éxito en un ciclo de DGP es necesario llevar a cabo un protocolo de estimulación de fecundación in vitro estándar,  “utilizando agonistas de la GnRH, ya que facilitan el control del ciclo y aumentan la eficacia, en comparación con el empleo de gonadotropinas solas”.
Biopsias celulares
La SEF señala que “el DGP se basa en el estudio del material biológico obtenido de biopsias celulares, ya sea de los corpúsculos polares o de células embrionarias”.
Por un lado, para el DGP se recomienda biopsiar embriones en el día +3 de la fecundación (en estadio de blastómero) o en el día +5 o +6 (en estadio de blastocisto).
Por otro, ante la sospecha de posibles alteraciones cromosómicas en los óvulos de la mujer, se recomienda hacer el DGP en ovocitos. Para ello, se realiza una biopsia en el ovocito y se extrae el corpúsculo polar.
La SEF considera “aceptable obtener biopsias de un  primer y segundo corpúsculo polar”: el primero, el mismo día de la recuperación de ovocitos, y el segundo, en el periodo de 18 a 22 horas después de la inseminación.  
Análisis de las células extraídas
Una vez realizada la biopsia, se lleva a cabo el análisis genético de la célula extraída utilizando técnicas de diagnóstico como Hibridación in Situ Fluorescente (FISH), Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) o Amplificación de Desplazamiento Múltiple (MDA). Todas estas técnicas permiten detectar si el embrión o ovocito es portador de alguna alteración cromosómica o génica.
Fecundación in Vitro
Los embriones seleccionados tras el citado análisis genético son transferidos al útero de la paciente a través de la técnica del FIV convencional. Por otro lado, después de analizar los cromosomas de los corpúsculos polares, los óvulos que son cromosómicamente normales se fecundarían a través de la técnica FIV mediante Microinyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (FIV-ICSI).

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